Los humanos nos matan para comer nuestra carne. Ellos saben perfectamente que no necesitan hacerlo para asegurar su supervivencia. Incluso son conscientes de que no hacerlo y llevar otro tipo de dieta les sería más saludable. También saben que comer nuestra carne les supone más caro.
Pero ellos disfrutan demasiado tomar ese bocado en el que nuestra sangre escapa de nuestros cadáveres en un estallido sádico. Disfrutan permitiendo que el sabor de nuestra piel muerta dance en su paladar. No sólo les gusta el sabor de la muerte, sino que se sienten poderosos al saber que hemos muerto para brindarles unos segundos de placer.
Nacemos en una granja, somos maltratados por nuestros criadores, vivimos en situaciones pésimas... Y acabamos haciendo fila en un pasillo oscuro cuyo destino es la muerte a manos de unas cuchillas impías. No nacemos libres. No tenemos una muerte natural.
"Begetarian, my friend"
Os juro que me siento cada día peor por alimentar a esta cruel industria cárnica y que cuento los segundos a independizarme y ser capaz de llevar una dieta vegetariana.